Son aquellas cuya mena o grosor es mayor a 5 mm.
Actualmente pueden encontrarse en plaza sogas de cáñamo, yute, nylon, algodón, polietileno y polipropileno.
La fabricación de sogas en este material, se hace con fibras retorcidas, lo que abarata su costo con respecto a las trenzadas, pero esto trae aparejado una notable disminución en la resistencia.
Su mena está comprendida entre los 5 mm. y los 60 mm., pero las que más se utilizan son las de 38 mm. a 40 mm.
Una buena soga de cáñamo posee a modo de eje central un cordón que se denomina alma, este cordón es utilizado por los entendidos para conocer el estado en que se encuentra la soga.
Según la disposición de sus fibras pueden ser:
Las ventajas de las trenzadas, son su resistencia y elasticidad que suele ser de un 40% a un 50%, con las retorcidas ocurre todo lo contrario, son menos resistentes y elásticas.
Estas fibras son las más aptas para el teñido por su color, el blanco y por su gran poder absorbente.
Son muy semejantes en su aspecto interior, no solo entre sí, sino también con las sogas de nylon.
Sus fibras sintéticas evitan que entre en estado de putrefacción y le dan una elasticidad de un 40% a un 50%.
Es la soga más resistente que se encuentra actualmente en plaza.
La elaboración de ese tipo de soga se basa en la torsión o el trenzado de sus fibras, siendo las segundas de mayor resistencia y calidad que las primeras.
Como hecho comparativo diremos que una soga de nylon de 10 mm. de diámetro resiste:
Diremos que son sogas muy livianas.
Son aquellos cuya mena o diámetro es menor de 5 mm. y mayor de 2 mm.
Es la misma que para las sogas, la diferencia entre soga y soguín es la utilidad, que en el mundo Scout se les da a cada una.
Sabemos que para ciertos amarres de un puente, o para los tensores de un mangrullo se utiliza una buena soga. Mientras que para los amarres de una mesa, un buen soguín.
Tanto las sogas como los soguines requieren un mantenimiento mínimo que prolongan su duración: